- Reduce las horas de televisión
Este consejo es probablemente el más sencillo de aplicar. La cantidad de horas semanales que (de media) se dedican a la televisión son suficientes no ya para leer un libro, sino para escribirlo. Ver la televisión sólo los fines de semana o en días alternos, por ejemplo, ahorra con facilidad 10 horas para leer.
- Buscar recomendaciones
La gente que disfruta de la lectura suele ser bastante pasional a la hora de recomendar libros. Busca recomendaciones en foros, blogs, Facebook, etc. Hay más gente dispuesta a ayudarte de la que crees.
- Lee lo que te gusta
Es obvio que todos somos diferentes y no tenemos exactamente los mismos gustos. Leer lo que le gusta a otros no sólo no es divertido: es contraproducente. No importa si se trata del mayor best-seller del año, del libro de moda o de un clásico: no lo leas si no te gusta. La lectura es para disfrutar, no para sufrir.

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